Cáritas Española apoya actualmente una docena de emergencias en el mundo
Moviliza recursos de las Cáritas diocesanas en España, colabora con las Cáritas de los países afectados y planifica una recuperación a medio plazo.
Cuando una catástrofe, un conflicto o una crisis prolongada golpea a una zona del mundo, la respuesta de Cáritas busca estar cerca de las personas vulnerables desde el primer momento y permanecer cuando desaparece la actualidad que marca la atención mediática. Las líneas de ayuda en emergencias que Cáritas Española mantiene abiertas muestran una acción humanitaria amplia: Venezuela, Myanmar, Tierra Santa, el Sahel, el Cuerno de África, Siria, Grandes Lagos, Ucrania, Haití, Marruecos, Turquía, Siria y las graves inundaciones en España.
Esta presencia expresa una caridad organizada que no separa la respuesta material del acompañamiento humano y que procura devolver a la persona capacidad para recomenzar con dignidad.
La primera línea de apoyo es garantizar lo más urgente para sostener la vida. En Myanmar, tras el terremoto, la respuesta incluye alimentos, agua, artículos de primera necesidad, alojamiento, kits de higiene, saneamiento y apoyo económico para que las familias puedan comprar en los mercados locales. En Venezuela, Cáritas trabaja en seguridad alimentaria y nutrición, agua, saneamiento e higiene, atención sanitaria y medicamentos, alojamiento temporal y recuperación de viviendas.
Pero acompañar una emergencia significa también ayudar a reconstruir. En Marruecos, la intervención ha pasado de los refugios temporales, alimentos e higiene a la recuperación de medios de subsistencia, el acceso al agua, la rehabilitación de infraestructuras y el impulso de iniciativas económicas locales. Tras las inundaciones en España, Cáritas mantiene ayudas para necesidades básicas, recuperación de viviendas y negocios, apoyo emocional, jurídico y social, con una mirada de reconstrucción a largo plazo.
La salud, la protección y el cuidado integral son igualmente esenciales. En Turquía y Siria se han desarrollado ayudas para alquiler, alimentación, higiene, ropa, material escolar, calefacción, saneamiento, protección legal, rehabilitación de viviendas y escuelas y atención médica. En Siria, además, se apoya a personas desplazadas, retornadas y comunidades receptoras mediante ayudas multipropósito, kits de higiene, mejora de medios de vida y acceso a servicios sanitarios. En Grandes Lagos, la respuesta alcanza también a menores afectados por la desnutrición.
Tras cada cifra hay personas, familias y comunidades que necesitan recuperar seguridad, dignidad y esperanza. La acción de Cáritas es una ayuda que se traduce en acompañar, proteger y permanecer junto a quienes sufren.
Desde Cáritas Diócesis de Cartagena también podemos formar parte de esta respuesta fraterna. Os animamos a conocer las emergencias abiertas y realizar una aportación económica en aquella que cada persona desee apoyar. Un gesto concreto que mejorará el acompañamiento al hermano en su sufrimiento.



